lunes 4 de abril de 2011

Ornitología musical

Yo nunca he volado. Quizá no he agotado todos los recursos disponibles para ello pero, además del avión y las drogas ¿alguna otra manera de volar? Escopetas, cañones y lecturas me responden en el twitter, lo cierto es que no veo muy cerca el hecho de que vuele pronto. Sin dinero no hay viajes, sea de cualquier tipo.

Pero echemos a volar la mente a través de canciones que nos invitan de a gratis el viaje.
Los mejores asientos están sin reservar, así que aprovechen la hamaca en la terraza, su cómodo sillón, el colchón de rey, reina, para solos o para acompañados con el que cuenten o simplemente tumbarse en la silla que siempre nos acompaña frente al monitor.

Tome los audífonos que están frente al asiento (puede conservarlos al llegar a su destino) y disfrute.

Two doves, de los Dirty Projectors, arreglos de cuerdas tan más armoniosos, poesía pura la letra, con referencias a Dylan y la biblia dicen por ahí.


Y siguiendo con otras dos aves que no precisamente son palomas.
Estaban ellas en un cable; una intentaba volar e irse lejos, la otra le decía que también quería hacer lo mismo, pero mentía.
"¡Vamos!" la animaba, "Estoy cansada" le respondía el ave apática.
Tan bonitas las canciones de Regina.
Ahí que decidan si se quedan agusto en el cable, o se lanzan a divertirse por ahí. ¿Por qué cada una no hace lo que quiere y ya?



Birds don't whistle they just sing, así que solo apreciemos su canto y la armónica en "Red berries" de Angus and Julia Stone:



Cerramos e invitamos a seguir el vuelo, ya que un ave nos lo dijo:



¿Más ornitología musical?
De lo que me viene a la mente puedo recomendar a Andrew Bird (gypsy, folk, jazz dice el spotify) o a Martina Topley-Bird y su "Phoenix" por ejemplo.

...and just keep flying.




De los clichés bonitos: Pájaros en el pentagrama.